viernes, 21 de octubre de 2011

Libro: !Basta de Historias! de Andres Oppenheimer



Lima 21-10-11

Siempre he pensado que mirar de manera local u obsesionarnos con los logros de nuestra historia, es un sentimiento latinoamericano que no solo nos hace daño, sino que también, alimenta nuestros nacionalismos enfermizos y llena de mediocridad nuestra formación profesional.

Gracias al libro ¡Basta de Historias!, he podido confirmar este pensamiento y descubrir con ejemplos concreto como algunos países latinoamericanos todavía siguen ensalzando y promoviendo una educación deficiente y limitada, mientras que otros países, como Singapur, Corea del Sur, India y China, vienen aplicando una filosofía hacia el futuro, colocando a la educación como punto principal de sus agendas. Estos países están impulsando una educación donde el idioma ingles es la lengua principal, donde las ciencias, la innovación y la tecnología son impulsadas con programas de formación global, exigentes e innovadores.

Este espectacular libro se divide en dos partes: La primera parte, aborda las acciones que vienen desarrollando, en materia de educación, países como: Finlandia, Israel, India, Corea del Sur, Singapur y China; experiencias que nos demuestran que se está formando un ejército de miles de profesionales altamente calificados a través del fomento de programas universitarios internacionales, Institutos Tecnológicos de categoría mundial, la apertura de universidades extranjeras en sus territorios, la promoción de la inversión privada en educación, el otorgamiento de becas de post grado para que los jóvenes estudien en las mejores universidades del mundo, y sobre todo, rompiendo o descartando ese paradigma que dice que la educación debe ser gratis, porque en estos países, todos pagan por su educación, y si no lo pueden hacer, los solicitantes de beca tiene que esforzarse mucho para merecer una ayuda.

La segunda parte, evalúa la realidad Latinoamericana en materia de educación, observamos el estancamiento de las universidades argentinas, la catástrofe de las programas educativos en Venezuela (que solo fomenta un adoctrinamiento socialista), el poder del sindicato de educación en México, y en especial, el poder de Esther Gordillo alias “la maestra” la lideresa del Sindicato Nacional de Educación, que es la principal traba para las reformas educativas en México.

En general, el libro nos demuestra que la mayoría de los países latinoamericanos siguen con esa ceguera periférica que no les permite hacer reformas en materia de educación, y peor aún, siguen obsesionados con el pasado y lo local, sin reconocer que en los diferentes Rankins y exámenes internacionales, los programas educativos y alumnos latinoamericanos ocupan los puestos más alejados de lo óptimo.

Sin embargo, a pesar de esa realidad lamentable, el libro también nos muestra algunos ejemplos positivos sobre el desarrollo de la educación en Latinoamérica, como es el caso de Chile, que actualmente viene impulsando un programa 6000 becas anuales para que sus jóvenes estudien en las mejores universidades del extranjero, sin caer en el temor de pensar que esos jóvenes nunca volverán a sus países, porque Chile sabe bien que en un mundo globalizado pronto esa inversión dará sus frutos con una generación de profesionales de alta calidad que apoyaran a su país, ya sea regresando o impulsando proyectos para Chile desde cualquier parte del mundo.

El libro nos resalta que la política que viene ejecutando Chile, también lo hicieron años atrás, países como Israel, India y China, que ahora disponen de una generación de profesionales de alta calidad. Estos países reemplazaron ese clásico paradigma Latinoamericano de “fuga de talentos” por uno mejor “La circulación de Talentos”.

Concluyo esta reseña indicando que este libro reforzó mi convencimiento de mirar hacia adelante, hacia el futuro, hacia un camino que nos permita tener una educación global y de alta calidad, por eso estoy convencido que debemos dejar de lado nuestros complejos latinoamericanos, reconocer nuestra situación real y aprender de los países que viene haciendo las cosas bien. Ser un País desarrollado depende de nuestra educación, no descuidemos ese punto, que en un futuro no muy lejano competiremos con una generación de jóvenes altamente preparados. La pregunta es: Si seguimos con un pensamiento local, obsesionados con el pasado y poniendo como ultima prioridad la educación ¿Podremos competir?

5 comentarios:

  1. Tienes un excelente blog. Un gran saludo, has ganado otro lector.


    pdt: Si te interesa el pensamiento crítico te invito a pasar por mi blog: www.kuaguros.blogspot.com

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    1. no nos dejemos invadir solo por lo facil guerriemononkla

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  2. La educación debe ser gratuita para todo el mundo en todo el globo ya que los que iniciaron el conocimiento en la humanidad no cobraban por pensar y producir, cuanto mas personas puedan acceder al conocimiento sin limitaciones de tipo económica tendremos una humanidad más equilibrada y la posibilidad de vivir mejor. Con la educación paga solo se logra marginación social, exclusión. Como vivo en un país con democracia puedo opinar diferente en todos los ámbitos sociales y académicos. La educación paga conduce indefectiblemente al desequilibrio que tanto les complace a quienes continúan desde la antigüedad fomentando el uso de algo ficticio: el dinero. El dinero tiene un valor dado por el ser humano pero no tiene sentido ni coherencia en el universo. Cuando la humanidad llegue a los mejores niveles de educación en todo el globo se iniciará una vida diferente: sin guerras ni muertes abyectas. No es idealización es un modelo matemático con condiciones de borde variables, que llevado a micro escala ya fue demostrado que funciona, para nesoescala de resultados positivos y la macroescala es óptima, por ende los mortales que hoy leemos esto no podremos disfrutarlo, lo lamento.

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  3. quiero una ayuda, necesito tener el libro basta de historias pero como lo puedo bajar de Internet o cómo adquirir vivo en jaén Cajamarca y en las librerías de mi ciudad no disponen de ningun ejemplar.

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